12 Sep Cómo entender tu factura de luz: guía sencilla término a término
La factura de la luz es uno de esos documentos que casi todo el mundo paga y casi nadie entiende del todo. Y es una pena, porque en sus líneas está la clave para saber si pagas lo justo o más de lo necesario. En esta guía te explicamos, término a término, qué estás pagando y en qué conviene fijarse.
1. Término de potencia: lo que pagas por «tener» luz
Es la parte fija de la factura. Se calcula multiplicando la potencia contratada (en kW) por los días del periodo y por el precio de la potencia. Desde 2021, con la tarifa 2.0TD, existen dos periodos de potencia: punta (de 8:00 a 24:00 en días laborables) y valle (noches, fines de semana y festivos). Puedes tener potencias distintas en cada periodo.
Dónde está el ahorro: muchos hogares tienen contratada más potencia de la que necesitan. Bajar 1 kW puede suponer un ahorro anual que se nota, sin cambiar de compañía.
2. Término de energía: lo que consumes
Es la parte variable: los kWh que has consumido multiplicados por el precio del kWh. Con la tarifa 2.0TD hay tres periodos: punta (el más caro), llano y valle (el más barato). Algunas comercializadoras ofrecen un precio único las 24 horas, otras mantienen la discriminación horaria.
Dónde está el ahorro: si concentras el consumo en horas valle, una tarifa con discriminación horaria puede salirte mucho mejor. Si consumes sobre todo de día, quizá te convenga un precio único.
3. Peajes y cargos
Son costes regulados que fijan la CNMC y el Gobierno. Cubren el uso de las redes de transporte y distribución y otros costes del sistema eléctrico. Se pagan igual con cualquier comercializadora, así que no es un término en el que puedas ahorrar cambiando de compañía… pero sí ajustando potencia y horarios.
4. Alquiler del contador
Si el contador no es tuyo (lo habitual), pagas un pequeño alquiler mensual a la distribuidora. Es un importe regulado y muy pequeño.
5. Impuestos
En la factura aparecen el impuesto sobre la electricidad y el IVA. Ambos se aplican sobre el resto de conceptos, por lo que cualquier ahorro en potencia o energía también reduce los impuestos que pagas.
6. Servicios adicionales: la línea que casi nadie mira
Seguros de mantenimiento, asistencia en el hogar, protección de pagos, revisiones… Muchas comercializadoras los añaden al contrato y aparecen como una línea aparte en la factura. En muchos casos no se utilizan nunca y pueden suponer varios euros al mes.
Dónde está el ahorro: revisa si tienes alguno contratado y si realmente lo necesitas. Cancelarlo suele ser tan sencillo como una llamada.
¿Y ahora qué?
Con estos conceptos claros ya puedes leer tu factura con otros ojos. Pero comparar todas las tarifas del mercado, con sus precios por periodo, permanencias y condiciones, lleva tiempo. Si prefieres que lo hagamos por ti, envíanos tu factura: la analizamos gratis y te decimos si existe una opción mejor.
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